Servicios de oído, nariz y garganta

Los otolaringólogos, o los médicos de oído, nariz y garganta, son expertos en un complejo conjunto de afecciones de cabeza y cuello. Los otolaringólogos de Edinburg Regional Medical Center son especialistas en diversas áreas médicas y quirúrgicas.

Buscar médico

Para buscar el médico adecuado, llame a la línea informativa y de reserva de South Texas Health System al 800-879-1033.​

Cirugía maxilofacial y reconstructiva

Los otolaringólogos tratan a pacientes que presentan anomalías en el rostro y boca, las cuales abarcan una gran variedad de problemas desde defectos de nacimiento (como el paladar hendido) hasta desfiguraciones provocadas por accidentes y la extirpación de tumores relacionados con el tejido bucal. También realizan procedimientos quirúrgicos para reestructurar la nariz o mandíbula a fin de mejorar el aspecto y la función.

Sinusitis alérgica y rinitis

Los otolaringólogos brindan diagnóstico y tratamiento a pacientes que manifiestan síntomas de sinusitis alérgica y rinitis, inclusive la fiebre del heno y demás alergias estacionales y permanentes que están presentes durante todo el año.

Oncología

Los otolaringólogos brindan tratamiento para el cáncer de cabeza y cuello, el cual puede incluir cirugías, radioterapia y quimioterapia. Su otolaringólogo trabajará en conjunto con el oncólogo médico y radioncólogo a fin de diseñar el mejor programa de tratamiento posible.

Otología

La otología comprende el tratamiento médico o quirúrgico de enfermedades y afecciones del oído, tales como otitis, problemas de equilibrio o mareos y trastornos auditivos.

Cirugía plástica

La cirugía plástica es similar a la cirugía reconstructiva excepto que normalmente se realiza con fines estéticos. La cirugía plástica es importante para aquellos pacientes que han sido víctima de accidentes que les provocaron desfiguraciones y para quienes desean mejorar su aspecto o lucir más jóvenes.

Trastornos de audición

Muchas afecciones relacionadas con la audición requieren atención clínica por parte de un médico u otro profesional de la salud.

La pérdida de la audición puede ser causada por el ruido excesivo, una infección viral o bacteriana o alguna lesión en la cabeza. Hay otras enfermedades que pueden contribuir a la pérdida de la audición, como tinnitus, presbiacusia y el síndrome de Usher.

La presbiacusia es la pérdida gradual de la audición que ocurre a medida que las personas envejecen.

Tinnitus es cuando se perciben silbidos, zumbidos o chasquidos dentro de la cabeza. Los sonidos pueden ser continuos o pueden aparecer y desaparecer. Más de 50 millones de personas en los Estados Unidos sufren algún grado de tinnitus. En al menos dos millones de personas, la gravedad de la enfermedad interfiere con las actividades diarias, según la American Tinnitus Association.

El síndrome de Usher es una afección hereditaria que comprende problemas de vista y audición. El síndrome de Usher se transmite de padres a hijos.

Existen tres tipos de síndrome de Usher. US tipo 1 incluye la sordera profunda de nacimiento y problemas de la vista a los 10 años, que eventualmente pueden llevar a la ceguera. US tipo 2 incluye problemas de audición que van desde moderados a graves, y problemas de visión en la adolescencia. Las personas con US tipo 2 normalmente pueden usar audífonos. Las personas con US tipo 3 desarrollan problemas de audición en la adolescencia y sordera en la adultez tardía. La ceguera también comienza en la adultez media.

Trastornos del olfato y el gusto

La pérdida del sentido del olfato y del gusto son los trastornos sensoriales químicos más frecuentes. La capacidad reducida de oler o saborear sustancias también es común. Estos trastornos pueden afectar en gran medida la calidad de vida. Debido a la pérdida del olfato, es posible que alguien no perciba un incendio o una fuga de gas, lo que podría ponerle en una situación de riesgo. Algunas personas nacen con estos trastornos sensoriales químicos, mientras que otras los desarrollan debido a una enfermedad, lesión, problemas dentales, exposición a productos químicos o alteraciones hormonales.

El diagnóstico de la pérdida del olfato puede incluir medir la concentración mínima de una sustancia química que una persona puede reconocer. Se pueden detectar trastornos del gusto, a través de una prueba en la que se aplican sustancias químicas en zonas específicas de la lengua.

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Para buscar el médico adecuado, llame a la línea informativa y de reserva de South Texas Health System al 800-879-1033.​